Editorial – Alteridad/identidad

15 dUTC febrero dUTC 2006

“La Azotea – Espacio Cultural” nace de la claridad de nuestras noches, allí cuando casi clandestinamente nos permitíamos ganarle a la realidad diurna, abandonar cada cual su noria para distenderse y asumir, a través de la mirada de los otros, su faz más auténtica.

Así es como en una noche de humo y ojeras, mientras un disco de Cabrera sonaba de fondo, dimos con nuestra imagen, nos descubrimos subiendo, en cada encuentro, “el alma a la azotea”, el lugar donde nos esperaba otra perspectiva de lo cotidiano, una visión panorámica, abarcadora, libre. La azotea es el espacio despejado en el que la elevación es posible, donde las limitaciones se abandonan con más facilidad. Desde allí, sentimos, se pueden romper los marcos epistemológicos que nos encierran. Destornillar para rearmar.

La “azotea” constituye además una tradicional metáfora de la cabeza, y ésta es –para nosotros– justamente el umbral de la transformación. Azotea / umbral: construcción abierta, rincón oxigenado para la creación, lugar en el que todo comienza. Umbral y no trinchera.

Esta revista surge, entonces, de un grupo de humanistas que tras haber encontrado “su azotea” desean compartirla con ustedes. Abierto a su participación está este espacio desde el que pretendemos pensarnos y pensar el mundo, azotea latinoamericana y joven desde donde construir pensamiento. Nos motivan el crecimiento en humanidad y en humanismo, y la diversión. Que éste sea un buen trago, que éste trago calme un poco nuestra sed.

Hemos elegido para este comienzo el tema “Identidad/Alteridad”, porque en él nos reconocemos y fundamos este proyecto. Identidad y alteridad, dualidad que se dispara en todas las direcciones y dimensiones de nuestra existencia. Inspirados en el pensamiento del fi lósofo lituano – judío Emmanuel Lévinas, la búsqueda es despertar la conciencia de la multidireccionalidad del “estar en el mundo”; pues, como señala Martin Heidegger, el hombre es un “yo” que vive en el mundo para realizarse con los demás. Estamos destinados a la responsabilidad, para con nosotros mismos, los otros y el mundo.

Ignacio Gomeza
Mariana Moraes
DEPARTAMENTO EDITORIAL